Navegar sobre el río de lava ardiente sin abrasar mis propios sentimientos ni ahogarme en ellos...
Posted by Frank Spoiler 18:25:00





Cuando Nick se pudo dar cuenta de lo que estaba sucediendo, ya era demasiado tarde. Dos robustos muchachos, con aspecto de pasarse horas en el gimnasio, lo estaban sacando bruscamente del vehículo; un FORD Thunderbird Y-Block V8, un descapotable convertible a gasolina, del año 1957, con cambio manual y de color blanco. —lo tenía estacionado en una zona boscosa, lejos de las miradas curiosas de la gente—,  donde hasta ese mismo instante estaba disfrutando como un enano, del sexo,  con su novia Lucy. La que, por cierto, no parecía haberse enterado de nada pues, no mostró intención alguna de gritar o de levantarse y salir huyendo. Nick, pudo ver, antes de que le empezaran a llover los primeros golpes, cómo Lucy se quedaba petrificada (parecía estar ida o drogada), paralizada en el interior del auto. No fue sino cuando vio la tremenda paliza que le estaban dando a su novio cuando, reaccionó y empezó a gritar. Alguien, la agarró por el pelo y jaló de ella por la ventanilla abierta sacándola sin mayores contemplaciones, provocándole, eso sí, serios desgarros en la piel.




Nick no pudo ver más pues, perdió el conocimiento.




Cuando abrió los ojos lo primero que vio fue a su novia, estaba desnuda,  de espaldas a él, abrazada  a un grueso tronco caído y mostrando así su poderosa trasera anatomía. Parecía estar inconsciente, aunque Nick no lo podría asegurar. Lo segundo que vio fue a uno de los muchachos, parecía ser el que mandaba en “la manada” pues, al ver que abría los ojos, lanzó una hiriente carcajada. Era muy alto, bronceado y moreno, vestido tan solo con una liviana camiseta azul, sin mangas y unos shorts de color beige, enseñaba así sus poderosos músculos, biceps, triceps. Parecía estar muy orgulloso de ellos. Miró a Nick con sus ojos  azules, tenía pinta de ser un chico sano, vamos que no le parecía a Nick que fuera el típico maleante o gamberro sin escrúpulos, aunque los hechos no daban lugar a dudas, hablaban por sí solos, y a las pruebas se remitía pensaba apenado.




—Muchachos, mirad quien despertó— dijo el moreno, mirando burlón a sus tres compinches, tan corpulentos y jóvenes como él—. ¡Despertar a la chica, vamos a continuar con la diversión —conminó a sus compañeros con una nueva carcajada, ésta mucho más maléfica, según pudo atestiguar después, Nick.




Lo siguiente que tuvo que presenciar Nick, sin que pudiera hacer nada por evitarlo “lo tenían bien atado y sujeto contra un grueso árbol, además de tenerlo completamente desnudo y vapuleado”, Fue ver, con los dientes apretados por la rabia, cómo uno tras otro violaban y golpeaban con saña y sin compasión a su chica.


֍ ֍ ֍ ֍


Era horrible tener que contemplar aquello sin poder hacer nada ¡era una maldita salvajada!
El dolor y la desesperación hicieron que Nick volviera a perder el conocimiento. Sin duda lo mejor que le pudo suceder.




Despertó después de sentir cómo le echaban agua en la cara (al parecer de una garrafa que sacaron del maletero de su propio coche), pues reconoció la garrafa como suya.
Lucy apenas pudo girar el cuello y mirarlo desde aquella postura imposible, mostrando así su tumefacto rostro, golpeado con saña por sus captores sin escrúpulos.
No parecía tener fuerzas para más. De entre sus glúteos, a Nick le pareció ver un reguero de sangre seca.




—¡Malditos hijos de puta, dejarla a ella en paz, cabrones! Tuvo fuerzas para gritar. La respuesta fue una tremenda patada en sus partes que le arrancó un aullido de dolor que habría ahuyentado a los propios lobos salvajes (si es que hubiera alguno por allí).




Ya no pudo hacer más, salvo seguir mirando impotente cómo la “fiesta” continuaba y la diversión era su chica.  Esta vez se esforzó en mantenerse despierto, no quería perderse nada, necesitaba verlo, grabárselo a fuego en la memoria pues, sí lograba salir de aquello con vida los iba a matar uno a uno de la manera más atroz que nadie pudiera imaginar.
Uno a uno los fue viendo violarla sistemáticamente, desoyendo los ¿eran gemidos? Los lloros, lamentos y quejidos de la pobre chica. Aunque en ese instante ni se imaginaba lo que le esperaba a él…






En aquella sala semi a oscuras se escuchaban risas, suspiros, jadeos de alguno-a que  se satisfacía solo, viendo la miserable y espantosa escena en aquella televisión plana de LED de lo menos cien pulgadas. En ella se veía claramente como sodomizaban a un joven de unos veinte años, eran tres tipos, aunque no con sus penes, no. Le estaban introduciendo distintos objetos, de forma cilíndrica, más bien parecían “juguetes sexuales”, el susodicho joven se sacudía con tremendos espasmos de dolor, no parecía quedarle fuerzas para gritar, solo sollozaba «o lo parecía».

—¡Hijos de puta cómo os pasasteis conmigo y con Lucy! Miró Nick a su izquierda, la nombrada estaba sudando y jadeando como una zorra, se masturbaba mirando fijamente las imágenes donde se le podía ver a él, maniatado y desnudo, siendo ¿violado? por aquellos muchachos y sus cilíndricos objetos.
—No te quejes tanto chaval, que no fue nada —Dijo soltando la risa, el muchacho alto y moreno, supuestamente el jefe de la pandilla y que, en realidad lo era y se llamaba, Drack. Giró la cabeza y sus ojos azules observaron atentamente a los muchachos y muchachas que se divertían en la sala, olvidados de todo. Había lo menos veinte, entre muchachos y muchachas, todos más o menos de la misma edad y condición. Seres insatisfechos pese a que se les había dado todo,  o precisamente por ello, y aburridos de la vida, tal vez cansados de no hacer nada y por esa razón sedientos de obtener diversión, al precio que fuese y, costara lo que costara.  (Para ellos el dinero no era ningún problema).
—Mira chaval, se dirigió a Nick ¿Sabes qué haremos? el próximo fin de semana, “los cazados” serán Seft y Molly, y tu estarás entre los cazadores, ¿qué te parece? Los ojos de Nick se posaron sobre la pareja elegida, un extraño brillo, mezcla de sadismo, lujuria y nada de pena, se apoderaron de él.