Navegar sobre el río de lava ardiente sin abrasar mis propios sentimientos ni ahogarme en ellos...
Posted by Frank Spoiler in , , , , , , , , , , , | 12:17:00
"Fue entonces cuando Sonia aprovechó para abrir los ojos al mismo tiempo que lanzaba un gran suspiro. “Ella, que lo había preparado todo con tanto mimo y amor... No entendía qué le pasaba a Javier. No era el mismo desde hacía unos meses atrás y no podía entender por qué. Si al menos supiera qué le sucedía...” — pensaba apesadumbrada".

CONTINUACIÓN....









Viendo su comportamiento extraño últimamente, no se había atrevido a hacerle partícipe de su secreto ¿cómo decírselo si hasta era posible que no lo entendiera? Tenía miedo... miedo a que la dejara, a que no comprendiera sus motivos para hacerlo — un escalofrío la sacudió todo el cuerpo al pensar; ¿Habría... otra?
Javier nunca había sido tan seco y tan poco cariñoso con ella. Es más desde el primer día que se conocieron en aquella terraza donde él reía a mandíbula batiente con su amigo del alma, Carlos, quien era para él como un hermano más que un amigo. Ella tomaba apuntes de sociología en una mesa cercana, muy enfadada por cierto, pues la risa de Carlos y de Javier, no la estaban dejando concentrarse.



 Aún recordaba con cierta nitidez el gesto de Javier al darse cuenta de su mohín de enfado, se quedó muy cortado y confuso y, no supo qué hacer o decir, lo que sí hizo fue hacerle un gesto a su amigo Carlos para que parara de hablar y de contar chistes, llamar al camarero, pedirle que me pusiera lo mismo que estaba tomando, un martini con doble de aceituna, pagar la cuenta e irse con su amigo, todo ello sin dejar ni un momento de mirarme. Nada más... ni se acercó a mi, nada...
No sería hasta dos meses después, cuando nos encontramos “casualmente” en la misma terraza (la verdad es que yo desde ese día iba cada día esperando volver a verlo). Lo vi al instante (no en vano no dejaba de mirar a la puerta), y él, nada más verme, no desaprovechó la ocasión para acercarse a mi y murmurar un quedo; “un martini con doble de aceituna, señorita”. 


No pude evitar reírme cuando lo escuché y vi su cara de alivio al instante. Le pedí que se sentara a mi lado y no esperó a que se lo pidiera dos veces. Fue una tarde genial, no paramos de hablar y de reír.

Lo escuchó en la salita del salón, hablaba por teléfono con alguien. Sonia imaginó que sería con su amigo Carlos. Carlos, su gran amigo y confidente y su salvador ¿cómo no agradecerle todo lo que había hecho por ella? Recordó su conversación con él cuando ya desesperaba de encontrar solución a “su problema” « — ¡No digas sandeces! — la había conminado al escucharla decir que la culpa de no quedarse embarazada era toda suya, que no valía, que estaba vacía y nunca le podría dar un hijo a Javier. ¡Estás mal de la cabeza o qué! — la recriminó. — Mira, sabes que eso no es verdad y aunque es bien cierto que los estudios que se le hicieron a Javier nos descubrieron a un hombre sano, no es más cierto que tu también lo estás. Así que déjate de tonterías y olvida eso. Mira —, continuó — lo que haremos será que vayas a mi consulta de ginecología y pasaremos al ataque — lo miré turbada y agradecida. — Lo primero será hacerte las pruebas que hagan falta para saber cuál es el problema y una vez sabido los resultados (si son los que yo creo que serán), te haremos un tratamiento de fertilidad y empezaremos por inyectables de clomifeno, que te aumentarán el número de óvulos que produces en un ciclo menstrual con lo cual aumentaremos tus posibilidades de quedar embarazada. Pero no adelantemos acontecimientos—. Me dijo convencido. Las pruebas te las haremos en mi clínica de obstetra-ginecólogía y las inyecciones (si llegamos a eso), te las vendré a poner a casa. Pero, — le dije — lo difícil va a ser convencer a Javier, sabes, porque lo conoces, y sabes perfectamente que él no está de acuerdo con estas cosas, todo lo que se salga de lo natural, para él, no sirve. Carlos me miró sonriente y me dijo — Pues no se lo diremos—. Y se quedó tan pancho. Una semana de duras pruebas (algunas muy dolorosas) y dos meses de tratamiento, a base de inyectables de clomifeno dieron el resultado que se esperaba... ¡estaba embarazada de gemelos! Claro que, hacía apenas quince días que se había enterado, los mismos que hacía que Javier... no la tocaba.