Navegar sobre el río de lava ardiente sin abrasar mis propios sentimientos ni ahogarme en ellos...
Posted by Frank Spoiler in , , , , , , , , , , , , , | 21:17:00


Jason se movía silenciosamente, no se fiaba. Miss Alexandra, era una preciosidad, muy joven y encima, virgen, cosa que a Jason, lo volvía loco.
Ya estaba cerca, a escasos metros, a punto de lograr su objetivo... nadie parecía percatarse de su presencia en esa oscuridad que lo envolvía todo. «Ella no debería de tardar, mejor no hacerla esperar». Pensaba, sonriente.
Entonces creyó escuchar una voz femenina que pronunciaba su nombre en un susurro:
 “―¡Jason! ―.
No le dio tiempo a contestar, ni siquiera a prever lo que sucedió a continuación… alguien le saltó encima haciendo que perdiera el equilibrio.

Un golpe, uno solo, y Jason cayó rodando por el césped. Una fría y estilizada daga, le había atravesado el corazón.

Tuvo tiempo para escuchar una risa, y una voz femenina que le decía:
 ―Lo siento cielo, hoy fui yo quien llegó antes que tú a la cita.
¡Imbécil! Pensó Jason, en sus últimos segundos. «¿Cómo no se dio cuenta, su reloj estaba retrasado por él mismo diez minutos...?
¡Mary...! quiso gritar, y le salió sangre a borbotones...

Le vino a la mente, un pensamiento… la de aquel cálido verano, cuando hizo realidad su sueño.

Poseer a la joven más bella y aristocrática de la alta sociedad inglesa. Después, cuando logró su propósito, jamás acudió a su siguiente cita.

Por ello nunca supo que,  Mary Elizabeth Clayton Tisdale, fue repudiada por sus padres, la echaron sin el menor vestigio de compasión a la calle, al saberla embarazada. Y que, meses más tarde, tras dar a luz a su hijo, un lluvioso jueves, del dieciocho de abril de mil ochocientos sesenta y nueve, habiendo parido un varón: rubio y con los ojos tan azules como los de su madre.  Fue dado en adopción, muriendo de tuberculosis tan solo dos semanas más tarde, debido a las pésimas condiciones en que vivían sus padres adoptivos. 

La madre fue informada posteriormente, en el lugar donde estaba recluida «el convento de las hermanas carmelitas, “era la venganza” de su propio padre. Tampoco se enteró, Jason, de qué nada más saber Mary de la muerte de su hijo, prometió que no pararía hasta darle muerte a su cobarde padre. Cosa que al final había conseguido.


  Su venganza estaba cumplida.
―Descansa en paz hijo mío… Murmuró, Mary, mientras sacaba la daga del pecho sangriento de Jason. Los ojos de éste, muy abiertos, parecían preguntarle por qué moría....