Navegar sobre el río de lava ardiente sin abrasar mis propios sentimientos ni ahogarme en ellos...
Posted by Frank Spoiler 19:16:00


Con aparente calma, Javier, fue depositando sobre la mesa del despacho todos sus enseres y recuerdos de tantos años; no se quería engañar, su testarudez, como siempre, tendía a jugarle malas pasadas. Pero, ¿por qué tenía que tener conciencia? ¿Y de qué le servía, si una vez fuera de aquel despacho, no habría ya un después para él? Y es más… ¿para qué recoger esos recuerdos y enseres, de qué le iban a servir allá a donde iba?
Javier, no pudo por menos que soltar una carcajada nerviosa.
Al salir por la puerta, esa puerta que tantas veces utilizó para entrar, echó un vistazo nostálgico a lo que dejaba detrás. Sus hasta entonces compañeros, lo miraban de reojo y con lástima. Sabían de sobra que no iba a volver.
 Javier, no les dijo adiós, ni con un simple gesto, ¿Para qué?
Al salir a la calle su mirada fue de un lado al otro de la avenida, parecía buscar algo, no lo encontró; nadie vino a despedirse. ¿O quizás sí?
Un chasquido detrás de él le hizo estremecerse, no tuvo tiempo de más, el disparo le entró directamente desde la nuca y le reventó con gran estruendo la tapa de los sesos, muriendo al instante.
Aún tuvo tiempo, «su asesino» antes de desaparecer lentamente avenida abajo con las manos en los bolsillos, de decirle con gran desprecio;
― Abogado―. No debiste rechazar el ofrecimiento del jefe―. Le escupió con desprecio.
Si Javier hubiera podido contestarle desde el más allá, seguramente le abría contestado;
― Y qué otra opción me habría quedado,  ¿o acaso… solo me quedaba defender al hombre que secuestró, violó y mató a mí esposa?
No, Javier ya no podía contestar y su secreto se lo llevó a la tumba.