Navegar sobre el río de lava ardiente sin abrasar mis propios sentimientos ni ahogarme en ellos...
Posted by Frank Spoiler in , , , , , , , , , , , , | 19:46:00

― ¡Pedro! ―Gritó Luis, ―Mira qué le pasa al cabrón del perro que no para de ladrar.
No muy contento, Pedro, levantó el culo de la silla donde estaba sentado delante de la estufa de leña y se dirigió, sin muchas ganas ni prisa hacia la ventana que daba al porche. Levantó con dos dedos el visillo, ennegrecido por la falta de jabón y el uso y miró a través de los cristales, éstos aún más sucios y oscuros que los propios visillos. Afuera estaba muy oscuro. Era invierno, hacía mucho frío y, eran las ocho de la noche, no se podía esperar otra cosa. Rezongó y fue cabreado hacia la puerta de entrada dónde estaba, a un costado, la llave que encendía la luz que daba al porche. No llegó a tocarla, de repente una masa oscura y sin determinar se echó sobre él, una vez arrancada de cuajo la vieja puerta de la entrada. Su grito de horror y sorpresa fue ahogado por una enorme zarpa que le desgarró en fracciones de segundo todo el abdomen dejando al descubierto todas sus vísceras. Aún no había tocado su espalda el suelo que ya aquel monstruoso ser, se lanzaba sobre el confuso y atemorizado Luis que, sin poderlo evitar se hizo aguas como un niño chico. Antes de ser desmembrado a mordiscos y a zarpazos por aquel violento y monstruoso ser. Solo por unos segundos, la bestia quedó indecisa y no supo qué hacer, quedando jadeante sobre el cuerpo roto y sanguinolento de Luis, miraba el salón como buscando o esperando algo. De pronto se abrió la puerta del fondo y se vislumbró la imagen de un niño de unos cinco años pegando gritos y con los brazos en alto. ― ¡Mamá, mamá! ¡¿Has venido?!... Papá y el tío Pedro, me decían que no te atreverías a venir a por mí… El pequeño se lanzó a los brazos de aquel terrorífico ser, sin importarle la sangre que corría por su oscuro pelaje. Los grandes y amarillos ojos de la bestia se humedecieron e interrumpió sus jadeos suspirando quedamente, su cuerpo grandioso empezó a transformarse, primero sus ojos, antes enormes, amarillos y profundos, se fueron aclarando y transformando en unos bellos ojos azules. Su pelaje hirsuto y oscuro fue desapareciendo hacia el interior de su cuerpo, hasta ocultarse bajo su piel y dejar a la vista una piel lisa, sonrosada y aterciopelada de una mujer  joven, no mayor de 30 años  muy bella y atractiva, por último, sus zarpas grandes, de uñas largas, fuertes y asesinas, se fueron escondiendo  como por arte de magia, y convirtiendo en dos preciosas manos de uñas largas, en las cuales aún se veían manchas rosadas de la pintura del pinta uñas. Cuando ya se transformó por completo, quedando completamente desnuda frente al niño. Pudo al fin, abrazar a aquel niño que, de manera tan familiar, la llamaba, mamá.
De pronto,  al mirar de nuevo al niño, se sobresaltó al instante, éste también se había transformado y tenía ahora la cara y el cuerpo de Luis y, en sus manos, había aparecido un enorme cuchillo de hoja de plata que, antes de siquiera conmoverse, se fue a clavar con precisión de cirujano y una y otra vez en el pecho de la bestia ―ahora mujer ― Mientras escuchaba la voz de Luis  gritándola de manera irónica, ― ¡Volviste a perder, “mamá”!
La mujer, mientras la sangre empapaba el suelo y formaba una suerte de lago rojo, con su último aliento pensó;

Su esposo volvía a ganar… Bien, moriría de nuevo pero… volvería, un día, ella volvería y esa vez… ganaría la guerra”