Navegar sobre el río de lava ardiente sin abrasar mis propios sentimientos ni ahogarme en ellos...
Posted by Frank Spoiler 11:51:00

 
Estoy bajo mínimos, cuerpo en la nebulosa de Andrómeda, mente en la estratósfera de Orión y, al corazón, haciéndosele difícil soportar más su estancia en este orondo y enfermo cuerpo mío. Harto de luchar contra… (nunca averigüé el qué). Mi tiempo se acaba. Sé lo difícil que será hacérselo saber a quienes me quieren, es más sigo sin saber cómo y de qué forma se lo haré saber. La muerte puede llegar vestida de cualquier manera, hasta desnuda o sin piel. No la llamé en su día ni la llamaré ahora pero, ella sabe bien que si viene a por mí, no la despreciaré.
Me está siendo casi imposible trasladar bien mis sentimientos al papel, así no, mi mente se escabulle confusa y deprimida una y otra vez, se arruga, enrolla o diluye sin darme más explicaciones que la de su poca flexibilidad.
Solo soy capaz de atinar a pensar que estoy cansado, exhausto, agotado de no hacer nada… salvo maldecir día tras día mi poca decisión para cambiar.
Llevo tanto tiempo esperando a mi “estrella” de navidad… sí, una igual o parecida a la que, en su día, hace 2014 años (eso dicen las escrituras) guiaran a sus majestades los reyes de oriente para llevar sus regalos hasta el niño Jesús… en mi caso, solo tendrán que guiarme hasta llegar a la paz.
Insondable lo que siento, indeleble y absurdo mi manera indolente de enfrentar la verdad. Duele el corazón, sin doler en realidad, más bien sea una fantasía mía, una vieja herida sin cerrar. Quise ser como un humano normal, y lo logré, fui invisible a todos menos… a mi propia y discutida soledad.

Y aquí estoy, doliente, esperando acaso que me llegue mi esperado final. No, es cierto que no llega cuando uno quiere, que nada es una casualidad o viene provista de la suerte… más bien es algo orquestado, una canción inventada, una melodía infinita que,  a alguien, se le ocurrió escribir sin pluma, en la inmensidad de un cielo oscuro y abismal.