Navegar sobre el río de lava ardiente sin abrasar mis propios sentimientos ni ahogarme en ellos...
Posted by Frank Spoiler 11:22:00


Cuando el Comandante de la nave: “NUEVA ESPERANZA”  aterrizó su pequeña nave en la Tierra, poco se podía esperar de lo que verían sus ojos y los de su tripulación: tres mujeres y sus respectivas parejas. (Contándose el mismo) Sus ojos no podían dar crédito a lo que vieron. El mundo había desaparecido...”La Tierra” ¡Su amada Tierra...! Yacía herida de muerte, totalmente calcinada... El espectáculo, ante los ojos de los tripulantes de la nave “Nueva Esperanza” era dantesco.
Ellos que, abandonaron la Tierra, hacía ya, veinte años. (Tiempo de la Tierra) En realidad, para ellos, tan sólo habían transcurrido apenas dos meses... Viajaron  más allá de las estrellas, buscando  fuera de la Vía láctea un nuevo mundo dónde volver a sentirse libres y humanos. “Apenas estuvieron en el espacio dos meses...” Y volvían muy satisfechos y contentos. ¡Habían encontrado el planeta perfecto! no era azul o ni siquiera verde pero, tenía todo lo que se le podía pedir a un Planeta joven, con una atmósfera apropiada al ser humano y con mares, Ríos u Océanos y, por supuesto, una extensa flora, dónde no faltaban animales y plantas de distintas especies, a cada cual más interesantes o raras. Lo que lo hacía más espectacular y aún más hermoso. ¡No parecía estar habitado por ser inteligente alguno! (Al menos, tal y como lo conocían). Eso lo pudieron averiguar gracias a su poderosa computadora, diseñada y construida con los más altos estándares de técnica y calidad. Especialmente diseñada para averiguar  si las especies halladas en distintos mundos eran inteligentes o no, de algún modo o de otro. Si lo eran, antes de poner los pies en tierra se les pedía permiso. Si no lo eran, nunca se le podría llamar, “invasión”.
Y ahora, apenas dos meses después… ¡Por Dios, llegar a la TIERRA.... y se encontraban con esto...su amada Tierra devastada!
No es que lo cogiera de sorpresa  ―Pensaba el comandante—. Ya antes de marchar, estaban en guerra los unos contra los otros... ¡Dios, miles de años y no aprendimos nada! ―Su rostro se ensombreció de tristeza y angustia  Recordando.
Lo último que escucharon a través de sus equipos de radio fue cómo los líderes mundiales daban la orden más difícil de su vida. Mientras daban una corta y escueta información en sus respectivas televisiones; “―Ciudadanos... ―¡¡estamos en guerra!! ―decía el presidente de la: “confederación de todas las Europas”  ―… nuestras fuentes de energía se agotan y gastaremos demasiada en esta guerra sin sentido, matándonos entre hermanos. No nos queda otra que rezar... rezar y esperar  a que la nave; “Nueva Esperanza”, enviada hace ya veinte años al espacio, con la misión ineludible de buscar planetas dónde nos sea posible comenzar de nuevo, una nueva vida y, si es posible: sin odios ni rencores absurdos de: ·”credos, razas  o religiones de ningún tipo.
Ojalá y esto sea posible. Esperemos pues que regrese antes que sea demasiado tarde, aunque...”no sabemos si quedará suficiente energía para hacer funcionar las naves que tenemos preparadas para la ocasión... y poder  mandarlas al espacio con los supervivientes de esta maldita guerra...”
El mensaje se interrumpía allí... Y no hubo más mensajes... tampoco seres humanos esperando su regreso. Tan sólo se podía ver aquél desierto calcinado y sin vida; de lo que fue, la base aeroespacial  “EUROPA UNIDA”. Más allá, sólo escombros y ruinas de lo que fue, en su día, una gran ciudad.

Al final de la pista “23” dónde aterrizaron (Cómo si el que lo puso allí, supiera el lugar exacto dónde aterrizarían).
 Hallaron un mensaje... Escrito en el único trozo de asfalto de la pista de aterrizaje que estaba intacto. Estaba escrito con pintura blanca, no ponía  nombre ni más dato que pudiera identificar al que lo dejó en aquel lugar escrito. Junto a las últimas letras, dos utensilios muy particulares; “un apero de labranza”
La nota, en letras enormes y escritas con pintura blanca, decía así;
Para los tripulantes de  “Nueva Esperanza”. (“Si alguna vez regresan “)
Sois  nuestra única esperanza de perpetuar la especie humana, nada queda  aquí que merezca la pena, los pocos que sobrevivimos, sabemos que estamos condenados a morir de aquí a pocos meses, días, o, en apenas unas horas: “puede que alguno aguante algún día más... ¡estáis solos! “el apero de labranza” es sólo un guiño para que sepáis que sois los únicos que podéis reescribir y labrar vuestro propio destino” .

Eso era todo, no había nada más escrito. El comandante miró en silencio  a su tripulación. Todos entendieron lo que quería decirles con la mirada  ―. Seguidamente echó un último vistazo al  oxidado y viejo apero de labranza, una mirada de resignación y tristeza. No era necesario llevárselo. De herramientas y aperos de labranza, estaban bien servidos en la nave, marcharon bien provistos de todo lo que podía ser necesario para empezar de nuevo en otro planeta. “Al fin y al cabo para eso marcharon, para buscar un nuevo mundo dónde poder empezar de nuevo”.
Para eso fue necesario llevarse las herramientas de labranza y abundantes semillas de distintos tipos de: verduras, frutas y legumbres, incluso llevaban óvulos inseminados y congelados de distintas especies de animales.
Era el último regalo que recibirían  de su amada Tierra ―. Pensó para sí — el comandante.
No quedaba más por hacer allí. El Comandante ordenó a su tripulación volver a subir  a la nave.
Tenían que volver... en la Tierra ya no pintaban nada. ¡Su hogar, Su nuevo hogar, les esperaba! Y esta vez, no dejarían que lo sucedido en la Tierra  les volviera a pasar.