Navegar sobre el río de lava ardiente sin abrasar mis propios sentimientos ni ahogarme en ellos...
Posted by Frank Spoiler 9:48:00
                                   

Noche cerrada, un frío que calaba los huesos y un viento helado que haría desistir de salir a la calle a un mismísimo sargento de la Legión Extranjera, completamente borracho y con un gramo de “coca” en el cuerpo. Sin embargo,   Marta salió… iba con un abriguito ligero, debajo llevaba solo una blusa azul y una faldita corta, protegidas sus piernas por unas preciosas medias de color negro, sujetas por un hermoso liguero de color blanco, muy sexy, eso sí es verdad.  Para proteger su lindo cuello, una delgada bufanda de color marrón ―a juego con el abriguito ― Un bolsito, tipo “concha”  plateado y unos zapatos a juego de medio metro de tacón, era toda su vestimenta (¡claro que llevaba bragas!) Pero, yo no sé las vi.
La calle estaba tan desierta como en la final del mundial 2010 en Sudáfrica.
 Y que ganara, muy merecidamente, la selección Española.
A la “niña” no se le ocurre otra cosa que sentarse en un banco de un parque cercano, sacarse un cigarrillo rubio, marca Winston de su bolsito tipo “concha”, encenderlo con un mechero Dupont, chapado en oro de 18 quilates  y ponerse a fumar tranquilamente. Yo, pensé “Por Dios, qué vicio más tonto y más dañino”.
Cuando me disponía a abordarla ocurrió…
Todo fue rapidísimo apenas en segundos y me fue imposible hacer nada.
Una sombra alargada se aproximó velozmente a Marta, la cual ni siquiera pudo alzar los ojos. ―No le dio tiempo ―en la mano del agresor pude ver, gracias a una farola cercana, cómo relampagueaba la fría hoja de un cuchillo que, sin dilación y de un certero tajo hizo rodar la cabeza de la pobre Marta, chocando esta con mis pies y... poniéndome los pantalones perdidos de sangre. ¡Mierda! ―Grité ― ¿Mi puta cita?
Cuando al fin, pude salir de mi asombro y alzar la mirada, buscando a la sombra asesina. Ya,  ésta se había vuelto hacia mí y se reía, reía como una de las hienas del “Sálvame de luxe”  en la noche de “Nochevieja”  mientras se comen “vivo” a algún invitado ― Me cagué, esa es la pura verdad ―. No tenía ya tiempo de nada, así qué, hice lo único que podía hacer… ¡Me ensucié en su puta madre!....... una fracción de segundo  antes de que, de un tajo, me segara el cuello!

Fin.