Navegar sobre el río de lava ardiente sin abrasar mis propios sentimientos ni ahogarme en ellos...
Posted by Frank Spoiler 20:29:00



Apenas unos minutos más tarde, Ruby, sentía como alguien, con mucha precaución, abría la puerta. Esta vez no se dejó llevar por la alegría y, tomando precauciones se escondió en la Suite. No sin antes llevarse una figura del quijote, fabricada en bronce, que debía medir unos veinticinco centímetros aproximadamente, y que decidió llevarse consigo para defenderse en caso de un ataque. Una vez en la suite se escondió tras la puerta y aguzó el oído.
 

No parece haber nadie susurró Andrés, mirándole el trasero bien redondo y firme de su compañera Rocío.
Esta pareció presentir la mirada pues se volvió como mordida por una serpiente de cascabel dándole un codazo en el estómago con mucha mala baba.
El pobre Andrés, pillado de improviso no tuvo tiempo de almacenar suficiente oxígeno en sus pulmones y casi se queda tieso allí mismo.

―¡Imbécil, siempre pensando en lo mismo! Le voy a pedir, como favor personal, al capitán Matías que te deje trabajar en la película porno, (le hizo mención de la propuesta que le hicieron a él días antes en la productora de cine porno cuando fueron a investigar la muerte de Lorenzo Vidal, el gran pollón)... a ver si de una vez se te quita la calentura Soltó Rocío, sin importarle que el chaval estuviera más morado y negro que el futuro de la Pantoja.

Venga, coño, dejadlo ya, ¡joder! las relaciones personales dejadlas para fuera de las horas de trabajosonreía irónico al recriminarles el inspector.

Pepe se recompuso como pudo, no sin antes echar una mirada criminal a su compañera.
Rocío se mordía el labio contrariada, tenía aun vanas esperanzas de que Andrés se quedara sin aire y reventara como un triquitraque (como decía su madre, cuando ella se pasaba comiendo).
Los tres no dejaron un resquicio por mirar del pequeño salón, con lo cual no tardaron en percatarse que una peluca y una máscara de payaso permanecía tirada en un viejo sillón. Los tres se miraron a un tiempo preguntándose lo mismo «¿cómo era posible, Piolín estaba o había estado allí?». Rocío pareció querer decir algo pero, el inspector, la hizo enmudecer con un enérgico gesto mientras señalaba la única habitación que había justo enfrente. Los tres sacaron sus armas reglamentarias y Andrés se les adelantó entrando en la habitación como una tromba gritando a voz en cuello:


―¡Todo el mundo quieto! por el rabillo del ojo apenas vio venir el golpe que le vino directo a la cabeza, con algo que le pareció ser una figura del... sí... lo era, del quijote de la mancha, al intentar esquivarla el fuerte golpe se lo llevó el hombro, cosa que le hizo perder la pistola mientas lanzaba un grito de dolor.

Ruby se le lanzó encima como una fiera empezando a darle patadas, hasta que una bofetada descomunal de la mano de gorila del inspector Benito Bruguera, la dejó de culo en el suelo y patas arriba, en una postura francamente ridícula, más parecida a una cinta cómica del cine mudo.

Rápidamente, Andrea, sin perder el tiempo, le puso las manos a la espalda y le puso  las esposas. Luego ayudó a su compañero Andrés a levantarse, no sin que antes se le escapara una risa burlona, sin duda le parecía divertida la de Hostias que estaba recibiendo su compañero.


Una vez puesta de pie Ruby, empezaron con el interrogatorio.

―¿Por qué nos has atacado? ¿Dónde está tu novio Piolín? ¡Contesta! La contundencia con la que Bruguera soltó el contesta, hizo que la muchacha pegara un brinco sobresaltada.

―¿Piolín? ¡Y yo que sé! ¿No estaba preso en España? Desafiaba con la mirada al inspector.


Sabemos que ha estado en esta habitación, no mientas, tenemos su máscara y su peluca, estaban en tu salón. ¿Por qué mientes? La miró con dureza.

―¡Esas no eran de mí Piolín, eran de! calló de repente Ruby «¿podría confiar en ellos? pensaba Al fin y al cabo, Lorenzo, no parecía confiar mucho en la policía, por algún motivo sería. se decía pensativa».

Rocío no la dejó seguir pensando, la soltó una bofetada que la giró toda la cara.
―¡Contesta al inspector, zorra! la gritó sin miramiento ninguno.
El inspector la miró duramente recriminándole su acción fuera de lugar, no entendía tampoco el motivo por el cual, una mujer como Rocío, liberal y feminista a ultranza, se atreviera ahora a abofetear sin ton ni son a Ruby y encima insultándola llamándola zorra. No, no era normal.


Más humanizado, Bruguera le tendió la mano a Ruby para que se levantara. Esta tenía los ojos rojos y empapados en lágrimas (tampoco era raro con el ostión que había recibido por parte de Rocío).

Quítale la esposasordenó a su ayudante Andrés Balaguer
Pero, señor Saltó contrariado Andrés (seguramente aún le dolía el golpe que le había dado la muchacha).
―¡Que la sueltes coño! Gritó su jefe.

Esta vez sí lo hizo, sin rechistar, sacó del bolsillo de su ajustado pantalón beige la pequeña llave y le abrió las esposas.

El inspector Benito se acomodó cerca de Ruby y seguidamente empezó de nuevo el interrogatorio, esta vez de un modo menos amenazador y más conciliador. Rocío no quitaba ojo de la escena, miraba a Ruby casi con rabia,


Dime todo lo que sepas, Ruby, sé por tu comportamiento que algo te ha sucedido hoy o en estos días, cuéntamelo todo por favor, no te quedes nada pues hasta la cosa más nimia puede ser importante. Dicho esto se la quedó mirando en silencio, para no forzar la situación, ella debía de comprender que si estaban allí no era precisamente para hacerla daño.

Tras un largo y angustioso silencio donde la muchacha los observó durante largos segundos, por fin, mojándose ligeramente sus afrutados y apetecibles labios, comenzó a hablar.
 

Está bien lo diré todo, se que no me van a creer pero, lo diré.
Hoy Un silencio
La mirada seca de Bruguera la convenció de seguir.
Lorenzo Vidal ha estado aquí… Viendo la cara de incredulidad del inspector y sus ayudantes, continuó.
Sí, inspector, El pollón ha estado aquí, en este mismo salón donde están ustedes ahora mismo.

El inspector fue a decirla que lo que estaba era como una cabra pero al ver la expresión tan asustada de la muchacha no pudo por menos que compadecerse tendiendo su recia mano hacia la muchacha, instándola a continuar.

Ruby buscó con la mirada un bolso que estaba encima de una pequeña mesita de noche.
Por favorrogó suplicante mirando a Andrés.
Este entendió, y no sin antes registrarlo, le pasó el bolso a Ruby.

La muchacha sacó de él un bello pañuelo de seda y se sonó ruidosamente los mocos.

Rocío estaba impaciente, pensaba que ella ya le hubiera soltado otro par de hostias y verían como cantaba incluso opera, la muy imbécil.

―Él, inspector... Lorenzo Vidal habló Ruby , me dijo que el muerto no fue él, sino su hermano. Aunque no me quiso explicar cómo logró que la policía y todo el mundo creyera que era él.

El inspector Bruguera la miraba estupefacto ¡Por Dios! Ahora le venían con... ¿Fantasmas? ¿Hermanos?
Aún estaba en estado de shock cuando le sonó el móvil.

Sí, dígame sí, sí, señor ahora mismo . Los agentes, Rocío y Andrés pudieron ver cómo el rostro del inspector empalidecía de súbito.

Al guardar su móvil su cara estaba blanca y era todo un poema, sus ayudantes le conocían y esa cara no presagiaba nada bueno.

A cerca de nueve mil kilómetros por aire de allí, Gabriel se encontraba metido en un profundo dilema ¿ayudaba a su amigo, Matías, a descubrir quién había matado a su amigo (o confidente) Lorenzo Vidal, o por el contrario se dedicaba única y exclusivamente a encontrar y a eliminar al asesino en serie que era en (apariencia) su álter ego o clon?