Navegar sobre el río de lava ardiente sin abrasar mis propios sentimientos ni ahogarme en ellos...
Posted by Frank Spoiler 6:00:00


¡basta ya Carlos, me tienes hasta la coronilla con tus acusaciones fantasma! ¡Crece ya! ¿Quieres? Clara colgó el teléfono montada en cólera y se fue hacia el baño, necesitaba una ducha de agua templada para sacarse toda esa rabia, la quemaba aún el oído la última frase de Carlos, “eres una puta insatisfecha”. Una vez dentro del plato de ducha abrió el grifo y tras alcanzar la temperatura adecuada mojó durante unos minutos su cuerpo desnudo. Después, sin cerrar el grifo, cogió su frasco perfumado de ducray aderma, gel de ducha “sin JABÓN”, se echaba un buen chorro en su manopla de espuma y, mientras se enjabonaba todo el cuerpo pensó en cuál sería su plan de EJECUCIÓN. No tenía nada claro si usaría una buena TECNOLOGÍA punta, como podía ser la pistola, tal vez la Spetsnaz rusa; el láser de Lockheed (escopeta), una ametralladora automática de control remoto (así lo mato a distancia sin ver su idiota cara), pero no, qué leches, prefiero verlo sufrir… o tal vez con una infusión de nanopartículas con veneno de serpiente de cascabel de última generación o simplemente lo llevaría a cabo a la antigua, emborrachándole con AGUARDIENTE y tirándolo de lo más alto de la Torre Agbar.
Clara chascó los dedos y se preguntó en voz alta: ¿Y por qué no ensartándole una PLUMA en cada uno de sus ojos azules, hasta atravesarle ese sucio cerebro que tiene? Luego de arrancárselos y enviárselos a la zorra de su a través de un paquete postal que le llevaría el CARTERO. Llegada a este punto, Clara se puso champú en los cabellos y tras lograr abundante espuma se enjabonó cada OREJA y luego se las aclaró abundantemente. Necesitaba tenerlas bien limpias, Carlos siempre la acusaba que no escuchaba bien, ¿sería verdad? se preguntó mientras se las secaba Claro que también la acusaba de ser una enferma que padecía de CLAUSTROFOBIA, Todo mentira, ella jamás cerraba la puerta cuando entraba en el baño ¿o sí…? Se oyó entonces la voz de Carlos desde el JARDÍN ¿Clara, no te he dicho que ,“¡cuando estés en la ducha cierra la puerta!? ¡Claustrofóbica! Clara enrojeció de vergüenza al observarse en el cristal de la VITRINA, era cierto, sus problemas severos de oído se complementaban muy bien con su falta de brillantez mental, aunque en algo sí tenía razón, Carlos, era su castigo.